jueves, 16 de abril de 2015

Actuación del Docente como Elemento Moderador en el Abordaje de Situaciones de Acoso Escolar o Bullying



Actuación del Docente como Elemento Moderador en el Abordaje de Situaciones de  Acoso Escolar o Bullying


En la escuela, el niño y la niña aprenden nuevos modos de interactuar y ponen en evidencia, los patrones de comportamiento que han adquirido en sus ambientes familiares; la institución educativa se convierte así, en un escenario propicio para expresar todo tipo de comportamientos, entre ellos los agresivos, como lo es el acoso escolar.


El acoso escolar o bullying es el maltrato psicológico físico y verbal deliberado y continuado que recibe un por parte de otro u otros, que se comportan con él cruelmente con el objetivo de someterlo y asustarlo, con vistas a estudiante obtener algún resultado favorable para los acosadores o simplemente a satisfacer la necesidad de agredir y destruir que éstos suelen presentar.

El acoso escolar implica una repetición continuada de las burlas o las agresiones y puede provocar la exclusión social de la víctima. Suele incluir burlas, amenazas, agresiones físicas, aislamiento sistemático, lo cual tiende a originar problemas que se repiten y prolongan durante cierto tiempo ya que están provocados por un estudiante, apoyado por un grupo, contra una víctima que se encuentra indefensa. La víctima desarrolla miedo y rechazo al contexto en el que sufre la violencia; pérdida de confianza en sí mismo y en los demás y disminución del rendimiento escolar, esta disminuye la capacidad de comprensión moral y de empatía del agresor, mientras que se produce un refuerzo de un estilo violento de interacción. 

Las causas que permiten que un niño o adolescente acose a uno o varios compañeros son incalculables, pero generalmente son problemas familiares, patrones que copian de los padres, padres maltratadores entre otros. Un alumno que aplica el acoso escolar suele insultar con frecuencia, agrede físicamente a sus compañeros, así como también amenaza al niño que acosa para que no lo delate y mantiene esa actitud por meses incluso por años hasta ser descubierto .Un alumno víctima de un abusador escolar o niño bullying suele ser callado y sumiso, al tiempo que se muestran sensibles, frágiles y tímidos. 

No es común que en la escuela, el lugar donde aprenden y comparten con muchos otros niños, un alumno muestre una actitud de temor en el aula o con angustia; si notas que estas características están presentes en algún conocido entonces están ante un niño abusado en la escuela. La escuela juega un papel vigilante ante esta situación, donde los maestros, junto con los padres, deben estar atentos a cualquier señal de alerta; en nuestro país  Venezuela  se puede acudir en casos de víctimas de este flagelo a las instituciones públicas referidas como lo son: 

  • Comunidad educativa y dirección del centro educativo
  • Consejo de Protección de Niño, Niña y Adolescente del municipio donde resida
  • Defensoría del Pueblo. Ellos Pueden solicitar la aplicación de los correctivos y sanciones a que hubiere lugar.
  • Tribunales de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes, instancias judiciales especializadas en la protección de los derechos constitucionales de nuestros pequeños. 
  • Ministerio Público, procesará las denuncias que correspondan a infracciones de carácter administrativo, disciplinario, penal o civil contra niños y jóvenes. 

En tal sentido el docente en nuestras instituciones educativas tiene en sus manos  como lograr combatir y evitar el acoso escolar desde las aulas de clases haciendo cultura legal  en  los estudiantes para que  tengan claro desde pequeños que la LOPNNA no solo les adjudica derechos, sino también deberes y responsabilidades, por lo que no están absueltos al incurrir en un delito.

La figura del docente es fundamental para su atención y tratamiento, éste      deberá transformarse en un orientador de la conducta estudiantil enseñando a sus estudiantes conductas adaptativas que les permitan solucionar sus conflictos, controlar su agresividad dentro del recinto escolar y evitar el acoso escolar o bullying.Sin embargo, no siempre el docente asume esta función por cuanto desconoce cómo hacerlo o asume una perspectiva poco de este comportamiento considerándolo como negativo situación que también limita su acción orientadora (Prince, 2004).

Es por ello que se requiere de un docente que aplique estrategias para la práctica de valores , que tenga conciencia de sí mismo y de su entorno social para crear un ambiente de convivencia en el interior de las instituciones educativas, a fin de permitir la autorrealización del estudiante y un pensamiento multidimensional enmarcado en la valoración del aprendizaje cuya finalidad es motivar al alumno hacia la búsqueda de nuevas alternativas que contribuyan a resolver sus problemas sin que las demás personas y /o el entorno se vean afectados.


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