Escuela Familia y Comunidad
viernes, 17 de abril de 2015
Integración Familia - Escuela
En la actualidad, la educación afronta situaciones que la desafían a buscar caminos que hagan más efectiva su acción en las y los estudiantes. Uno de estos retos es la incorporación de la familia a la escuela; se considera que es necesaria una acción conjunta familia – escuela que dinamice la formación integral del educando. Al hablar de acción conjunta, se pretende involucrar a los padres y representantes en cada aspecto de la educación y desarrollo de sus hijos (as), desde el nacimiento hasta la edad adulta, puesto que es la familia el primer centro educativo donde la persona adquiere valores y hábitos, que serán reforzados por la escuela.
Así ,la familia y la escuela como institución socializadora, son vitales en la educación de los niños y niñas; las relaciones entre ambas constituye un punto de análisis en su tarea.
En este sentido, la familia desempeña un papel protagónico en el desarrollo de las personas, no sólo porque garantiza su supervivencia física, sino también porque en ella se realizan los aprendizajes básicos que sean necesarios para el desenvolvimiento autónomo dentro de la sociedad, como el sistema de valores, el lenguaje entre otros.
Así mismo, la convivencia familiar va modelando las características psicológicas del individuo, la imitación a los padres, los sentimientos que se potencian dentro de la familia, las vivencias diarias; son los medios a Través de los cuales el niño aprende. Cabe destacar, que aprender es un proceso que ocurre a lo largo de la vida y que se extiende en múltiples espacios, tiempos y formas; y está vinculado con el crecer de manera permanente.
En este sentido, es más importante el tener que el ser, es decir, se relaciona felicidad con dinero, ostentación, lujo, consumismo, lo que conduce a la familia hoy en día, a correr tras las cosas materiales y el dinero para adquirirlas. Esta realidad lleva al hombre a vivir angustiado por cuanto muchas de estas exigencias son impuestas por la sociedad de consumo, los medios de comunicación social, la escuela y en si la sociedad en su conjunto, tienden a señalar los caminos para lograr producir y poseer el máximo de cosas.
En consecuencia, la demanda imperiosa del mundo actual lleva a que en la estructura familiar, tanto el padre como la madre, tengan que trabajar fuera del hogar, sobrecargándose de funciones, haciendo deficitario el cuidado y la educación de sus hijos, además de no poder asistirlos en sus diferentes actividades tanto escolares como extra-escolares, y así, continuamente lo planificado no se cumple debido a inconvenientes que surgen en el día a día en el seno de las familias venezolanas, debido a su bajo nivel cultural, los sacrificados siempre son los hijos.
Según Satir (1998), el pertenecer a una familia es una experiencia que vive todo ser humano, la cual resulta única, intercambiable y múltiple. En este sentido, el autor considera que se puede reseñar la relevancia que tiene la familia para con sus hijos y en la medida que éstos asuman el rol que les corresponde y le brinden el apoyo en las actividades escolares, obtendrán grandes resultados en el desarrollo de la enseñanza-aprendizaje, haciendo grato los momentos en los que se realicen dichas actividades.
Es por ello, que la primera escuela que tiene el niño es su hogar y este influye significativamente en la personalidad del individuo, es acá donde la organización en conjunto es la base del éxito.
Al respecto, Escardo (1974), manifiesta que:
La familia cualquiera que sea su mecanismo biopsicosocial, su función más típica consiste en dar a sus componentes y en especial a los niños y niñas que en ella crecen, una suficiente seguridad afectiva que les permita un equilibrio emocional.
Dentro de esta perspectiva, se puede decir, que la comunicación, el afecto y el apoyo son un deber familiar, constituidos con estabilidad y en continua combinación de respeto, tolerancia, comprensión y educación.
A través de la práctica, se ha observado que los alumnos , cuando están al cuidado de los padres, y éstos participan activamente en la planificación de todo lo que es necesario y útil para sus hijos, como la salud, educación, alimentación, recreación y les brindan asesorías, el rendimiento es sobresaliente; mientras que cuando viven con padres analfabeta y/o donde ningún miembro presta ayuda escolar, su aprendizaje se ve afectado.
Por otro lado, estos valores aparecen en un segundo orden, lo que puede traer como consecuencia el des fortalecimiento de la familia, en el sentido de que ellos mismos muchas veces desconocen sus funciones.
Por su parte, el Centro Interamericano de Estudios de Investigaciones para el Planteamiento de la Evaluación (CINTERPLAN, 1979), sugiere que los padres deben incorporarse al proceso educativo mediante actividades que le proporcione información acerca de cómo asumir el papel de educadores de sus hijos. Esto certifica que el apoyo familiar juega un papel predominante dentro de la planificación del proceso de aprendizaje de los niños.Mientras que, Romero citado por Hernández (2002), señala que “La colaboración entre escuela y la familia no tendrá éxito si estas entidades se conciben como conjuntos separados"
Es decir, que si la escuela y la familia mantienen distancias y no buscan alternativas de integración y participación en la planificación de los procesos de aprendizajes, no se logrará una educación de calidad .Una buena interacción entre la escuela y la familia, ofrece al niño/a una imagen de acercamiento y relación entre las personas que se ocupan de su cuidado y otorga al ámbito escolar un carácter de familiaridad y seguridad. Familia y escuela deben actuar al unísono para satisfacer las necesidades que expresa y manifiesta el pequeño/a y, paulatinamente, introducir y potenciar el desarrollo de la adquisición de hábitos hacia la progresiva autonomía personal..
http://www.urbanschools.org/pdf/spanish/fsl/Family_Schools.pdf?v_document_name=Spanish%20Family%20Schools
http://www.urbanschools.org/pdf/spanish/fsl/Family_Schools.pdf?v_document_name=Spanish%20Family%20Schools
Esta integración sólo puede entenderse dentro del marco de la confianza y se debe caracterizar por una actitud activa y participativa, por un trabajo conjunto y por una actitud de responsabilidad compartida y complementaria en la tarea de educar a los hijos, donde no existan tensiones por los papeles que cada uno deben desempeñar.
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